¿Qué no entienden los obispos acerca de “ilegal”?

Los obispos de los Estados Unidos y las enseñanzas de la Iglesia Católica han respetado constantemente el derecho del soberano de controlar sus fronteras—eso funciona como unos de los principios en su carta pastoral Ya no somos extranjeros: Juntos en el camino de la esperanza.  Sin embargo, la Iglesia, junto con los otros miembros de nuestra sociedad democrática, tiene el derecho de trabajar para cambiar aquellas leyes que se cree violan la dignidad humana básica, imbuida por el Creador. En el caso de la inmigración, los obispos de los Estados Unidos creen que el quebrado sistema migratorio de nuestro país separa a las familias, niega el debido proceso y contribuye a la explotación de los trabajadores migrantes en el campo laboral.

¿Por qué los inmigrantes vienen aquí ilegalmente? ¿Por qué algunos inmigrantes no vienen aquí en forma legal?

Una de las razones principales por las cuales ciertos inmigrantes no vienen a los Estados Unidos utilizando los mecanismos legales es por las muchas barreras sistemáticas que les impiden venir a través de un proceso legal. Ellos vienen de manera ilegal porque no hay suficientes visas en el sistema para poder ingresar legalmente. Nuestro sistema solo cuenta con un número limitado de visas permanentes para trabajadores de bajos salarios que vienen a nuestro país, pero la demanda para este tipo de trabajadores es mucho más grande y, cada año, aproximadamente, unas 300,000 personas indocumentadas ingresan a la fuerza laboral del país.  Los inmigrantes también vienen aquí ilegalmente porque hay un tremendo atraso en el papeleo que les impide reunirse oportunamente con sus familiares quienes viven actualmente en los Estados Unidos. Algunos familiares tienen que esperar por más de una década antes de que se procese su visa y se lleve a cabo la reunificación familiar. Por último, algunos inmigrantes llegan a nuestras fronteras huyendo de la persecución y buscando protección ya que no pueden vivir seguros en sus países de origen. Recientemente, hemos visto esto en el caso de los países del Triángulo Norte: El Salvador, Honduras y Guatemala.

¿Los inmigrantes aumentan la tasa de delincuencia?

Uno de los mitos más fuertes que distorsiona cualquier debate sobre inmigración es la idea de que los inmigrantes son criminales y cometen delitos en tasas mucho más altas que los ciudadanos nacidos aquí. Esta es una suposición falsa. Recientemente, en una investigación publicada se ha demostrado que las comunidades inmigrantes no aumentan la tasa de criminalidad y que los inmigrantes realmente cometen menos crímenes que los nacidos en los Estados Unidos. Aunque el número de inmigrantes no autorizados que viven en los Estados Unidos se ha triplicado de 3.5 millones a 11 millones entre 1990 y el 2013, la tasa de delitos violentos correspondiente se redujo en un 48%. Esto también se vio en la reducción de delitos contra la propiedad que bajo en un 41% en ese mismo período. Además, es mucho menos probable que los inmigrantes estén en prisión o que participen en conductas criminales. Por ejemplo, mientras que solo el 1.6% de los hombres inmigrantes entre las edades de 17 a 39 años están en prisión, el 3.3% de los hombres nacidos aquí están en prisión.

¿Los inmigrantes pagan impuestos?

Los inmigrantes no autorizados pagan una alta gama de impuestos, incluyendo los impuestos sobre las ventas donde corresponde. Ellos también pagan impuestos sobre la propiedad, directamente si es que ellos son dueños de sus casas e, indirectamente, si es que alquilan. Entre el cincuenta y el setenta y cinco por ciento de los inmigrantes indocumentados pagan el impuesto estatal y el federal. De hecho, los estimados nos dicen que los inmigrantes no autorizados pagan unos 11,640 millones de dólares anuales en impuestos estatales y locales.

 

Last Updated: 1/5/17