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LlamadO de los obispos católicos A UNA Exhaustiva reforma migratoria.
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En la ya
conocida carta pastoral publicada por los obispos católicos de México y
de Los Estados Unidos,
Juntos en el Camino de la Esperanza: Ya
no Somos Extranjeros,
los obispos reconocen que el sistema actual de migración está gravemente
necesitado de una reforma y que se requiere de una propuesta exhaustiva
para corregirlo. Los obispos ofrecen una serie de recomendaciones para
cambiar las leyes y políticas de Los Estados Unidos con el objetivo de
reflejar los principios contenidos en Las Escrituras y la Doctrina
Social Católica para lograr un sistema migratorio más humano y más justo
en Los Estados Unidos.
El llamado
de los obispos para las reformas incluye los siguientes elementos:
Esfuerzos
Globales contra la pobreza:
Muchos
inmigrantes se ven obligados a dejar sus hogares por la necesidad
económica - con el propósito de adquirir incluso las más básicas de las
necesidades, para ellos mismos y para sus familias. Los obispos hacen
un llamado para que se diseñen esfuerzos internacionales para crear
condiciones en las cuales la gente no tenga que dejar sus hogares por
necesidad. Habrá que buscar varios tipos de políticas económicas, tales
como comerciales, de asistencia económica internacional, reducción de
deudas, entre otros, para lograr que la gente no tenga que dejar sus
hogares en la desesperación por sobrevivir.
Oportunidades para reunificar familias:
Los
ciudadanos americanos y residentes legales tienen que soportar muchos
años de separación de sus familiares más cercanos con los que desean
reunirse en Los Estados Unidos. Los rezagos en las visas para los
miembros de la familia van desde cinco, diez, quince, y hasta más años
de espera para que una visa esté disponible para ellos. Los obispos
claman una reducción de este rezago, así como más visas disponibles con
el propósito de la reunificación familiar.
Programa
para los trabajadores temporales:
La economía
de Los Estados Unidos depende del trabajo realizado por los inmigrantes.
Por lo tanto, muchos inmigrantes vienen a Estados Unidos a cubrir estos
trabajos. Los obispos reconocen esta realidad y solicitan un sistema más
racional y humano por medio del cual, trabajadores de otros países
puedan entrar al país de manera legal para cubrir puestos de la fuerza
laboral, incluyendo aquellos temporales. Debido a que la experiencia de
Los Estados Unidos con programas de trabajadores temporales en el pasado
ha estado llena de abusos, los obispos claman un programa para el
trabajador temporal que incluya:
-
Un camino
a la residencia permanente alcanzable y veraz
-
Unidad
familiar que permita a los familiares inmediatos del trabajador
reunirse con él
-
Flexibilidad que permita a los trabajadores cambiar de
patrón
-
Protecciones laborales que aplica a trabajadores estadounidenses
-
Aplicación de mecanismos y recursos para hacer cumplir los derechos
de los trabajadores
-
Salarios
y prestaciones que no abaraten la mano de obra de trabajadores
nacionales
-
Movilidad
entre Los Estados Unidos y su patria, así como dentro de Los Estados
Unidos
-
Sondeo
del mercado laboral para asegurar que los trabajadores americanos no
se vean perjudicados
Legalización
exhaustiva:
Se deben
proporcionar oportunidades a todos aquellos que se encuentran en este
país sin documentación apropiada de migración, oportunidades que les
permitan legalizarse siempre y cuando puedan demostrar una buena
conducta moral, así como el que han acumulado intereses en este país.
Dicha legalización “obtenida” debe ser alcanzable e independientemente
comprobable.
Restauración
del debido proceso legal justo:
Recientemente,
los inmigrantes han estado sujetos a leyes y políticas que degradan el
compromiso fundamental de nuestro país a las libertades individuales y
al debido proceso legal justo. Estas leyes y políticas, incluyendo la
detención por meses sin cargos, audiencias secretas y perfiles étnicos,
señalan un mar de cambio en nuestra política gubernamental, así como la
actitud hacia los inmigrantes. Somos una nación con una larga y amplia
tradición de recibir a los recién llegados. Las políticas
gubernamentales que injusta e inoportunamente confunden inmigración con
terrorismo no nos hace más seguros, empaña nuestro patrimonio y daña
nuestra imagen en el extranjero. Los obispos exhortan a nuestro gobierno
a revisar estas leyes y a hacer cambios apropiados consistentes con los
derechos al debido proceso legal justo.
Asimismo, en
este contexto los obispos claman una reforma a nuestro sistema para
responder a los buscadores de asilo y considerar sus necesidades. Hoy en
día, los buscadores de asilo tienen que enfrentarse con un obstáculo
enorme para demostrar su petición de asilo y mientras tanto, son
encarcelados. Los obispos creen que nuestra nación puede, tanto proteger
a sus ciudadanos de terroristas, como continuar siendo un refugio seguro
para buscadores de asilo legítimos que huyen de la persecución.
Los mecanismos de aplicación de ley deberán incluir el
derecho de interponer acciones ante la corte federal.
9 de Junio del 2005 |